05-01-2019 a 10-02-2019
Esta exposición plantea una reflexión en torno a la pregunta ¿Qué tan chileno es el arte chileno? Para ello se utiliza la Colección de Arte Contemporáneo chileno del museo bajo tres miradas diferentes: los artistas que llegaron, los que se fueron y las imágenes viajeras (citas).
Según la historiografía tradicional, el peruano José Gil de Castro marca el inicio de la pintura a principios del siglo XIX. Aunque tributaria de la pintura colonial, su producción constituye un material privilegiado sobre el proceso local de separación de la corona española.
En 1849, ya en plena República, la fundación de la Academia de Pintura será el primer gesto por construir un discurso visual oficial. Entre sus primeros directores y maestros encontramos italianos, alemanes, franceses y españoles.
Bastarían estos datos para entender que, desde sus inicios, nuestra historia visual acusa el influjo de artífices venidos desde otros países, posibilitando una perspectiva en que la migración se ofrece como una constante en el patrimonio cultural chileno.
Esta iniciativa que surge del área de educación del MAVI con la curatoría del historiador Rolando Báez y el diseño de Violeta Cereceda, busca mostrar mediante el arte contemporáneo, que la migración en Chile es un fenómeno que está lejos de ser algo nuevo. Más bien es un proceso que ha estado presente desde los inicios de la historia de nuestro país.
La muestra incluirá obras de José Balmes, Claudio Bravo, Roser Bru, Mario Carreño, Juan Dávila y Roberto Matta y actividades de extensión como un seminario, talleres de verano y una muestra gastronómica. Todas ellas estarán bajo la premisa de que no solo migraron las imágenes, sino también las personas.
Rolando Báez es historiador del arte por la Universidad de Chile, su trabajo se vincula principalmente con la gestión y administración patrimonial, específicamente en los campos de la cultura visual andina. Para ello ha realizado proyectos de inventario y catalogación de pinturas de los siglos XVI a XIX que se conservan en museos, iglesias y conventos en Santiago y regiones, así como exposiciones en que intenta cruzar este material visual con categorías de género, etnia y clase como “Para subir al cielo: la imagen colonial y popular en Chile” (2010), y “Vírgenes, mártires y santas mujeres: la imagen religiosa en la cultura visual chilena”, realizada en el Centro Cultural La Moneda en 2015. Se he desempeñado como curador del Museo La Merced y posteriormente en el Museo Histórico Nacional . Actualmente está a cargo de la implementación de un área de exhibiciones en el Archivo Nacional.